Las pinzas colaborativas de OnRobot empaquetan plantas frágiles en Rosborg Greenhouse

Se necesita una gran delicadeza para cultivar y proporcionar hierbas frescas y sabrosas. Se requiere una automatización inteligente para asegurar que la producción sea eficiente, competitiva y que se cree un buen ambiente de trabajo. Por ese motivo, el mayor productor danés de hierbas y miniplantas, Rosborg Food Holding, optó por invertir en las pinzas robóticas flexibles y sensibles de OnRobot para ocuparse de sus plantas. El uso de estas plantas se remonta a Babilonia hace más de 4000 años. Los antiguos egipcios y griegos desarrollaron y perfeccionaron el cultivo de hierbas para las ciencias médicas emergentes y para las delicias culinarias. En el siglo XXI, la tecnología de la robótica contribuye cada vez más al sabor y olor de los alimentos. Dentro de los 120 000 metros cuadrados de invernaderos ubicados en Odense, Dinamarca, pequeñas plantas delicadas como la menta, el eneldo, el estragón o las rosas miniatura crecen en instalaciones de producción avanzada equipadas con tecnología de última generación. Anualmente, un total de 130 empleados producen, empaquetan, venden y suministran 28 millones de plantas herbáceas y 12 millones de miniflores bajo las marcas Gloria Mundi, Økologihaven y Eurostar Plants. Al centrarse en racionalizar y automatizar la producción, son capaces de manejar la creciente demanda y la amplia gama de productos, y hacer frente a importantes fluctuaciones estacionales. Reducir el trabajo monótono «Trabajamos constantemente para optimizar la productividad y la rentabilidad de nuestros procesos mediante la automatización de las tareas monótonas y pesadas que los empleados prefieren evitar. Además, la tecnología robótica también ayuda a reducir la cantidad de horas extras y los trabajadores temporales», afirma Henning Jørgensen, socio y responsable de operaciones de Rosborg Food Holding. El vivero danés ha producido especias y miniflores tanto para su venta al por menor como para restaurantes desde 1980. En 2013, un nuevo propietario comenzó el proceso radical de modernización de toda la producción de la empresa. Se realizaron inversiones de 37 millones de coronas danesas en la instalación de nuevos invernaderos de alta eficiencia equipados con tecnología de automatización y robots. Al mismo tiempo, Rosborg amplió su gama de productos para satisfacer la creciente demanda de otros tipos de hierbas además de las utilizadas tradicionalmente en la cocina escandinava. Además de robots y empleados, también utilizan 10 tipos diferentes de insectos beneficiosos, que se encargan de eliminar las plagas en las plantas de los invernaderos. Mano robótica con sensibilidad dactilar, una de las últimas inversiones en automatización es una línea de envasado flexible que ofrece un «cobot» de Universal Robots, equipado con una pinza RG6 del fabricante de pinzas de robots, OnRobot. Ambos «dedos» de la pinza del robot incorporan inteligencia y tecnología avanzada que imita la forma en que los seres humanos utilizan instintivamente el sentido del tacto al agarrar objetos para moverlos. La solución de envasado automático es tan intuitiva que el personal sin experiencia robótica puede alternar y empaquetar otros tipos de productos simplemente cambiando la configuración en la pantalla táctil del brazo robótico. El software de las pinzas RG6 se instala en el brazo robótico igual que una aplicación en un smartphone. «Buscábamos una pinza que agarrase las hierbas y flores suavemente sin aplastarlas. Elegimos una pinza R6G debido a su amplio y suave agarre, así como por sus habilidades precisas y flexibles. Nuestra nueva solución, con el cobot y la pinza, automatiza la tarea de plegar cajas de cartón y colocar dentro las hierbas cortadas. Buscábamos el tiempo de amortización más rápido. Ya tenemos nuestro próximo proyecto preparado: adquirir otro cobot y otra pinza que complemente a la máquina de corte de las hierbas. El brazo y la pinza localizarán y agarrarán suavemente las plantas y las girará para colocarlas correctamente en la máquina de corte», explica Henning Jørgensen. Las fluctuaciones estacionales son rentables con robots Henning Jørgensen ve un enorme potencial para Rosborg al utilizar varios robots y pinzas colaborativas, ya que el período de amortización de los «brazos y manos robóticos» es muy corto. «Queremos garantizar una mayor capacidad en las operaciones diarias para que también podamos duplicar nuestra producción en temporadas altas, como por ejemplo durante la Navidad, Año Nuevo y Pascua, sin perder ganancias en gastos de horas extras y trabajadores temporales. Actualmente, nuestras ganancias se reducen durante períodos grandes de producción. Los empleados de la planta también son muy optimistas de cara al uso futuro de robots colaborativos que les ayuden a producir de forma más eficiente y a reducir las horas extras», dice Henning Jørgensen. Los artilugios divertidos son un buen comienzo Rosborg Dinamarca eligió un enfoque lúdico y atractivo para introducir la tecnología robótica en el vivero. «Compramos un brazo robótico y una pinza de MELCNC antes de saber exactamente qué tareas automatizaría. Experimentamos e hicimos algunas pruebas divertidas, así que el personal pudo ver que los cobots son solo una herramienta sencilla y útil. Por ejemplo, programamos el cobot y la pinza para escribir el nombre del presidente en una pizarra el día de su cumpleaños, y durante la inauguración de un nuevo invernadero, el robot entregó las tijeras para cortar la cinta roja a Jane Jegind, concejala de la ciudad en Odense», dice Henning Jørgensen. Datos sobre robots colaborativos y pinzas La nueva generación de brazos robóticos colaborativos plantea unos requisitos completamente distintos para las pinzas del robot, o más bien para la mano del brazo del robot. Lo que la mano es capaz de hacer es crucial para la tarea elegida. Cuanto más fácil de usar, flexible y suave sea la pinza, mayor será la variedad de tareas que se puedan automatizar y más rápido se amortizarán el robot y la pinza. Para ser totalmente colaborativo, un robot debe cumplir tres criterios. En primer lugar, tiene que ser seguro para las personas que trabajan al lado del robot sin el uso de elementos de protección. En segundo lugar, tiene que ser intuitivo y fácil de instalar, programar y utilizar. En tercer lugar, el producto debe ser rentable y eficiente. Las pinzas de OnRobot cumplen con todos estos criterios. Están disponibles en dos tamaños: La RG2, que puede elevar objetos de hasta 2 kg, y la RG6,  tiene un agarre aún más amplio y puede manejar objetos de hasta 6 kg. Mientras que las pinzas robóticas tradicionales normalmente funcionan mediante aire comprimido, las pinzas eléctricas y digitales de OnRobot eliminan la maraña de cables que a menudo se ven en torno a los brazos robóticos, y que pueden enredarse con el brazo y otras instalaciones. Lo que realmente diferencia a estas pinzas es que el cableado interno va dentro del propio robot, y la interfaz de usuario y los controles están integrados en la propia interfaz del robot.